Las mujeres indígenas de Estados Unidos víctimas de violencia sexual encuentran múltiples barreras para obtener justicia. Un laberinto jurisdiccional, la deficiente actuación policial, el difícil acceso a exámenes forenses y la falta de recursos de las instituciones tribales hacen que los agresores a menudo queden impunes. Nada de esto es inevitable y las autoridades estadounidenses tienen en su mano poner fin a esta situación. ![]()
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